• Nuestros arbolitos, los puedes plantar en cualquier época del año, evitando los días de más frío en invierno o los de más calor en verano. No obstante, las dos épocas mejores son el otoño y la primavera.
• Cava un hoyo generoso, más vale pasarse. Remueve y airea la tierra.
• Si el suelo es pobre, abonar con un poco de estiércol, turba o mantillo.
• Introduce el árbol en el hoyo y procura que quede el cuello a ras del suelo, no enterrado. Ve echando tierra y asentándola con el pie o con el mango de la azada.
• Entutorado. Puedes clavar una guía junto al tronco, para que crezca lo más recto posible.
• Forma una poceta de riego o alcorque y riega abundantemente. El primer año tendrás que regar más; luego se puede espaciar mucho más entre riego y riego.
Pues siguiendo estos sencillos consejos y con el riego correspondiente, el éxito estará asegurado.
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